Carlos Rymer

Sustainability, Life, and More…

La Ruta a Copenhague: Creando Un Tratado Efectivo

climate_negotiationsCon la declaración del Presidente Estadounidense, Barack Obama, de que los Estados Unidos tendrá una póliza este año para imponer un límite en las emisiones de dióxido carbono, los líderes políticos mundiales han comenzado a prepararse para negociar un tratado el próximo Diciembre para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Desde la aprobación por la mayoría de los países desarrollados del mundo del Protocolo de Kioto en el 1997, el mundo se ha quedado literalmente con las manos cruzadas con el tema del cambio climático. Como se ha confirmado ya varias veces por observaciones en nuestro clima y estudios por grupos de trabajos internacionales sumamente reconocidos, el cambio climático es quizás la peor amenaza que la humanidad enfrentara este siglo si el mundo no actúa para prevenir futuros cambios climáticos catastróficos.

Los Estados Unidos, con un nuevo líder que cuenta con la sabiduría y la capacidad política necesaria para finalmente entrar al siglo 21, ya ha comprendido de que no podrá salir de la recesión sin un esfuerzo para combatir el cambio climático. Como Alemania también ha confirmado, el combate al cambio climático creara nuevos empleos verdes incrementando la eficiencia energética, manufacturando tecnologías de energía renovable, construyendo sistemas de transporte público masivo y vehículos personales eléctricos y más eficientes, y creando oportunidades para la conservación de bosques y otros recursos naturales.

No tan solo se pueden recuperar los empleos ya perdidos con un esfuerzo estratégico contra el cambio climático, pero también se puede redistribuir las riquezas generadas en los últimos años para beneficiar a los que más están siendo impactados por la actual recesión económica. Ya no se trata sobre si debemos decidir por uno o el otro; se trata de dinamizar la economía mediante la lucha contra los males que nos han venido afectando y que nos afectaran mas en el futuro si nada se hace.

Lamentablemente, las buenas intenciones que nuestros líderes pueden tener en relación al combate contra el cambio climático pueden terminar en peores consecuencias. La razón es que el cambio climático, como es entendido en la comunidad científica, no se manifiesta de manera linear. Por ejemplo, no es cierto que siempre habrá un incremento en la temperatura media mundial que corresponderá exactamente a un incremento en la concentración de gases de efecto invernadero. Llegaremos a un nivel de tal concentración donde ya no podremos hacer nada. En otras palabras, el juego se trata de evitar sobrepasar un nivel peligroso.

Si la temperatura media mundial sobrepasa 2 o 3ºC, el sistema climático automáticamente forzara a los sistemas biofísicos del planeta a emitir emisiones de gases de efecto invernadero. Los bosques tropicales comenzaran a incendiarse más frecuentemente, los suelos emitirán mas dióxido carbono, los hielos congelados del norte emitirán los grandes depósitos de metano y dióxido carbono, y los océanos y bosques dejaran de absorber dióxido carbono. Esto iniciara un ciclo donde la concentración de estos gases incrementa rápidamente en el planeta y el planeta se calienta más, incentivando más emisiones y así siguiendo el siclo. Las consecuencias de este escenario serian catastróficas: la perdida de ciudades y propiedades costeras por el deshielo de Groenlandia y Antártida del Oeste y la expansión del agua marina, la intensificación de las sequias, las inundaciones, y las tormentas, la desaparición de una parte significativa de la biodiversidad, y ultimadamente la creación de una crisis económica mundial honda y sin reparo.

Por esta razón (el límite de 2 a 3ºC que tenemos), es sumamente importante que cualquier acción coordinada mundial que salga de Copenhague sea efectiva. La meta debe ser evitar que la temperatura media mundial sobrepase el límite. Lamentablemente, los estudios más recientes hechos por científicos reconocidos de la NASA y otras agencias han concluido que la concentración de dióxido carbono en la atmosfera que nos puede asegurar tal meta es simple y llanamente 350 partes por millón (350 ppm). Hoy, la concentración es 387ppm y sigue incrementando año por año. Otro lamento es que, nuestros líderes, los cuales en realidad tienen buenas intenciones, pretenden actuar con la meta de lograr de que la concentración de dióxido carbono no sobrepase 450ppm, un nivel que arriesgaría sobrepasar el límite.

Es por eso que es sumamente importante que en los siguientes 10 meses, con el movimiento mundial iniciado por 350.org, se logre llevar al mundo la simple realidad de que 350ppm es la concentración “benchmark” que el tratado de Copenhague debe comprometerse a lograr. No tan solo tenemos que eliminar las emisiones de dióxido carbono, también tenemos que reducir la actual concentración, y eso es algo que requiere aun mas innovación y inversión en la nueva economía verde. No tan solo tendremos que transformar el sistema energético para liberarlo de dióxido carbono y otros gases de efecto invernadero, pero también tendremos que inventar como convertir dióxido carbono en materia prima para uso económico.

Al fin y al cabo, la realidad es que un compromiso a actuar que sea insuficiente podría peor que un compromiso a no hacer nada. La razón es simplemente que si no podemos evitar sobrepasar el límite de la temperatura media mundial que sabes sería peligroso, sería lo mismo que no actuar. Los impactos serian iguales y realmente no estaríamos comprando tiempo significativo. Aun así, estaríamos dinamizando la economía mediante la innovación, la creación de millones de empleos, y la redistribución económica. Pero si esta recuperación económica no es mayor a los recursos que nos pudiéramos ahorrar para invertir en la adaptación si seguimos sin cambios, entonces no sería una mejor opción.

Las consecuencias para República Dominicana serian devastadoras si en Copenhague no se logra un acuerdo a llevar la concentración de dióxido carbono a 350ppm. Es probable que podríamos perder gran parte del sector turístico en este siglo; sufrir sequias, inundaciones, e tormentas más intensas (lo que afectaría nuestra agricultura e infraestructura); perder gran parte de nuestra biodiversidad, recursos hídricos, y otros recursos naturales que son tan importante para nuestra supervivencia; y ser afectados por un incremento en las enfermedades infecciosas. Eso es algo que República Dominicana, así como otras naciones de la región, no puede aceptar.

En mi opinión, el presente gobierno debería de tomar el liderazgo en los siguientes meses para convencer a la región (América Latina y el Caribe) a ir a Copenhague representados por los presidentes y primeros ministros de la región con un consenso de presionar a los Estados Unidos y al resto del mundo a comprometerse a la meta de 350ppm. El actual gobierno ha organizado varias cumbres relacionadas a como el país y la región pueden enfrentar la actual recesión económica. De igual manera, el actual gobierno debe, en los siguientes meses, organizar cumbres regionales con el propósito de discutir el tema, aprender sobre la ciencia más reciente, y llegar a un consenso de que los líderes de la región deben ir a Copenhague con la meta de convencer a los Estados Unidos y el resto del mundo al compromiso de 350ppm. El no lograr tal compromiso sería devastador para República Dominicana. Por lo tanto, el actual gobierno debe de tomar la iniciativa de hacer lo necesario para asegurarle un futuro viable a la República Dominicana.

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